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Personas Hondureñas: Meet Yeni Romero, Villa Soleada Guest Housekeeper

Personas Hondureñas: Meet Yeni Romero, Villa Soleada Guest Housekeeper

Meet Yeni Romero, Villa Soleada Guest Housekeeper

“I’m 40 years old now, but my parents didn’t have the means to send me to school. I can’t read or write. I told myself that even though I can’t read or write, I’m going to make sure my children (Jefrey and Estarli) take advantage of a receiving an education. They will do well in life. I have to fight for them. I told the children’s father that we will try everything we can for our children. We need to continue working. With the little that we earn, we tell ourselves to continue forward. We are going to continue. We work hard for our children because they are the future. We weren’t able to study because we had our kids. We’re going to take advantage of the opportunities that are available through the Villa Soleada Bilingual School. We have been given opportunities we thought we would never have. Sometimes children would carry their notebooks in little bags or just their hands because they didn’t have the means. However, now and here, there is opportunity at the Villa Soleada Bilingual School.

I have been working since I was 12. I worked and worked until I didn’t have any interest in studying. My parents weren’t able to help me with my studies. Now that I think about it, I should have taken the opportunity to study more. Because when someone goes anywhere, they need to read or write. I can’t. It’s very difficult to get to that level. However, I always continue forward. Always.

One day Shin said, ‘We’re going to build a school.’ All the parents worked together to build the school. After days and day of hard work, we made the library. After that, we started on the classrooms. Look now where the children are. In a bilingual school. I am thankful. I am thankful for this life. I’m thankful for Shin because we wouldn’t have the land or anything without him. I am thankful for this organization. Even giving us work, I can’t ask for anything more in my life.

The only thing I want to say is that I am thankful for this organization for giving me the opportunity to work with the volunteers. I never imagined I’d be here with the volunteers and to share stories with them. I feel happy, and ask God to always have volunteers come. Because if they come, we have work. If the day comes when there are longer volunteers, we won’t have work. When we have work, there’s money to help sustain us a bit. I’m very, very happy when volunteers come. I would like to finish the corridor of my house. I even have a porch where we started. I hope that there is enough work so we can finish it. We’re thankful when we work.

Every volunteer is very respectful. Anything I do, they say ‘thank you.’ I respect them, and they respect me. All the time, they say ‘thank you’ for everything. They say, ‘Thank you for fixing my bed… Thank you. My shoes were very disorganized.’ This is the why we work peacefully, there are no problems between us employees.

We try to do the best we can, so that the volunteers can be happy. When I’m working in the volunteer rooms, I try to do the best I can. They are happy when it’s clean and when we never lose any of their things. I always, always do the work with love and respect for them. I’m always going to do it with love.”

“Yo tengo cuarenta años, pero, mis padres no pudieron darme oportunidad de que yo estudiara. Yo no puedo leer ni escribir. Pero si yo no puedo, mis hijos tiene que ser alguien en esta vida. Entonces, yo tengo que luchar por ellos. Al padre de mis hijos, yo le digo nosotros tratemos de poner todo para nuestros hijos, sea trabajando, con lo poco que consigamos, los vamos a sacar adelante. Él me dice sí, me dice: “hay que luchar por los hijos de nosotros, porque ellos son el futuro. Aunque nosotros no podemos tener estudios que los tengan ellos.” entonces a veces nos ponemos platicar de la oportunidad que es la Escuela Bilingüe Villa Soleada. Dando oportunidades que antes no se miraban, los niños de antes llevan a los cuadernos en una bolsita, a veces hasta en la mano, porque no había en la vida oportunidad como hay ahora, aquí, en la escuela, ahora sí.

Desde mi juventud, de la edad de doce años en adelante, casimente trabajando he pasado. Trabajando, yo casi, no le puse el interés a poder estudiar y como mis padres tampoco no podían ayudar con los estudios… ahora pienso que, yo debía aprovechado para estudiar más. Sí. Porque yo ahora debo ir a cualquier parte y debo escribir… y no puedo. Es bien difícil. Pero he seguido adelante.

Un día Shin Fujiyama dijo “Vamos a hacer un escuela.” Nosotros los padres trabajamos acá haciendo todo esto. Nosotros hicimos la biblioteca, días y días de trabajo. De ahí, empezaron con las aulas. Y mirar donde están nuestras hijos. ¡En una escuela bilingüe! Yo agradecida, agradecida con la vida, y por Shin también. Y con la institución porque esta ayuda con eso. Hasta dándonos trabajo, bueno, yo, no le puedo pedir más la vida.

Lo único que digo que yo es que le doy gracias a la institución por la oportunidad que me ha dado a mi y a otras personas de poder trabajar con ellos, con los voluntarios. Porque, vaya esta es la cosa, que nosotros nunca hubiéramos estado así con voluntarios, compartiendo con ellos. Entonces, yo me siento feliz, y entonces le digo a veces yo le pido a Dios que siempre estén viniendo voluntarios. Porque si ellos vienen, nosotros tenemos trabajo. Y el dia que no hay voluntarios, no tenemos trabajo. Entonces, viniendo trabajo, hay dinerito para poder sostenerse un poco uno. Entonces, si, me alegro mucho, mucho cuando vienen voluntarios. Entonces espero que haya mucho trabajo ahorita porque quiero terminar el corridor, tengo un porche, que está empezado y si no hay dinerito… espero haya bastante trabajo y lo termine. Quiero pagar esto. Entonce, nosotros le agradecemos cuando trabajamos.

Cada voluntario es bien respetuoso, sí, bien respetuosos a ellos. Por cualquier cosa, ellos dicen “gracias.” Porque los voluntarios, yo le respeto a ellos y ellos le respeto a mí. Todo el tiempo, ellos dicen “gracias” por cual cada cosa, si “gracias a que arreglaste mi cama.” “Gracias que mis zapatos muy desordenadas.” Además que se portan bien, yo les diría “gracias a ellos”. Es por esto que se está tranquilo, que no había problemas entre nosotros, los empleados.

Tratamos de hacer lo mejor. Para que los voluntarios estén alegres. Yo, en los cuartos de voluntarios, yo trato de hacer lo mejor que yo puedo. Para que ellos siempre estén alegre con lo aseado. Entonces yo siempre, siempre lo hago con amor y respeto para con ellos. Siempre lo voy a hacer con amor.”